

Desde que el propio Txus (batería de la banda) había anunciado la salida del disco meses antes en el programa de Mariano Muniesa para mí había sido un contar los días. Que recuerdos, como me podía emocionar la salida de un disco….Desde luego esa inocencia y aquella ilusión la he perdido por una supuesta madurez que he podido adquirir con el paso de los años. Lo que es cierto que este grupo supuso mucho en mi vida y en especial en aquellos años. Muestra de ello es que en este blog hay varias entradas que mencionan a Mägo de Oz, lo que significa su gran importancia para mí.
Mañana, día 6 de abril de 2010, sale a la venta el nuevo disco de Mägo de Oz, Atlantia. Este redondo supone el final de la trilogía de Gaia y su cuarto álbum de estudio tras Finisterra sin contar trabajos de versiones y similares. La salida de este disco supone prácticamente 10 años entre uno y otro. De alguna manera me parece que fue ayer pero han pasado tantas cosas, he aprendido tanto, me equivocado, han entrado y salido tantas personas en mi vida…Pero lo mejor, son aquellos que siguen junto a mí con relativa asiduidad y esos buenos recuerdos que no se borran y espero no desaparezcan nunca.

Quiero recordar como fue aquel día. Me levanté por la mañana prontito ya que me quería cortar el pelo además de ir a la tienda Tipo –en aquella época aún en la Calle Ferrari- a por ‘Finisterra’. La verdad es que estaba bastante impaciente así que aparecí en la puerta de la tienda cuando apenas habían abierto, de hecho, la puerta estaba cerrada. Pude ver dentro al “gordo de Tipo” pero como aún no estaba abierto me fui a la peluquería.
Tras arreglarme el pelo quedé con D.D.C., que me acompañó a por el disco. Cuando entramos en la tienda alguna de las jóvenes canciones –en aquel momento- estaban sonando. Yo no las había oído pero por el sonido sabía que era Mägo de Oz. El disco no se encontraba en ningún estante por lo que pregunté a una chica que trabajaba allí. Aún no los habían sacado de las cajas. La chica tan pronto pregunté me lo dio, pagué al amable “gordo de Tipo”, que introdujo sutilmente el trabajo con tapas de cartón en la clásica bolsa verde de la franquicia.Depués, D.D.C. y yo fuimos a tomar algo a un bar. Sentados en la mesa él me dijo de abrir el envoltorio del disco. Le sorprendió la presentación, la verdad es que estaba bastante cuidada. Tenía bastantes ilustraciones del portadista del grupo, Gaboni. Tras estos agradables momentos me fui a casa. Por la tarde había clase pero yo quería escuchar el disco y en casa tampoco me podía quedar sabiendo mis padres que había clase. D.D.C. me dijo que me debería ir por ahí a un banco o algo así y escucharlo tranquilo y así lo hice.
Cerca de la Faculta de Filosofía y Letras pase casi dos horas escuchando este disco en un banco de madera. Debo reconocer que de primera escucha no me convenció y que tan sólo unas pocas
canciones me llegaron de primeras. Después me reuní con D.D.C. y R.C. en la universidad. Por la noche salimos de fiesta y hubo cierto conflicto, pero aquello es otra historia.Mañana acudiré a la tienda Tipo. Mägo de Oz hacen la misma música, yo no la siento igual, la tienda ya no se encuentra en el mismo lugar y ya no hay “gordo de Tipo”. Aún así había penado –aprovechando que mañana no trabajo- en hacer algo parecido a aquello de hace 10 años. Irme a algún sitio yo solo con el disco y mi discman. No sé que haré ya que me conozco, y seguro que me da pereza. Pero algo así me trae muchos recuerdos. Veremos que tal el disco, aunque eso es lo de menos…Gracias a Mägo de Oz por hacerme recordar tantas cosas.

























